Usabilidad, un término muy aplicado en estos días, principalmente para todos aquellos aspectos que refieren al lenguaje digital, a las páginas webs, a los ordenadores. Ahora bien, si a su concepto nos remitimos, éste un atributo de calidad y que tiene que ver con lograr que algo sea fácil de usar y de aprender, pudiendo aplicarse entonces a cualquier elemento de la vida cotidiana.
Hablamos de aprender, por ende de enseñar, la usabilidad es y debe ser muy tenida en cuenta a la hora de pensar la forma de educar, que de una u otra manera, no es otra cosa que organizar contenidos y difundirlos de la forma más clara y precisa posible para que los resultados (la transmisión y comprensión del mensaje) sean óptimos.
Un artículo de Manuel Esteban expone un modelo de cómo lograr dichos éxitos y que tienen que ver con la creación de entornos de aprendizaje constructivista (EAC). Consiste en la creación de un entorno que comprometa a los alumnos en la elaboración del conocimiento, partiendo de un problema para el que se ofrecen varios sistemas de interpretación. El alumno deberá encontrar la respuesta a esta pregunta, lo cual es el eje de modelo.
El autor hace mucho énfasis en que el problema, la información y la conceptualización deben ser lo suficientemente interesantes como para que el alumno pueda motivarse durante la investigación y la estructuración del tema debe ser escaza, de esta forma será el investigador quien busque el enfoque y marque los limites. Traduciendo esto al aspecto de usabilidad anteriormente nombrado, estaríamos presenciando una característica propia del término u que tiene que ver con la posibilidad de que el usuario (alumno en este caso) tenga la posibilidad de sentir autocontrol, provocando en él una sensación de tranquilidad y estabilidad que hace más placentera la interacción. Tiene que ver también con las libertades y limitaciones de manera que haya una especie de control, se propone un problema, pero sin ser del todo rigurosos permitiendo al usuario “navegar” por las posibilidades de acuerdo a sus intereses.
Para concluir, otra característica muy importante a tener en cuenta para el docente a la hora de proponer el problema de investigación es la parte "real" de la investigación, es decir, la actividad a involucrarse debe presentar un reto cognitivo igual al de un hecho cotidiano. De esta manera el alumno recordara algún posible enfoque y guiara la investigación hacia esa posible solución. Por otra parte, permite que el alumno se concientice de cuáles serían los verdaderos resultados y que de una u otra manera, el compromiso para con el tema sea mayor. Esto tiene que ver con los modelos mentales que vamos creando en nuestro inconsciente y que traemos a la luz cada que se nos presenta alguna cuestión que nos remita a alguna experiencia o cuestión pasada. Aunque sea un hecho por el cual jamás hayamos atravesados, tenderemos a buscar en nuestra memoria algo que se asemeje y permita llegar a una conclusión de cómo enfrentar dicha novedad.